Esto no lo había vivido antes, así que no sé comparar. Mucho tiempo he buscado el cuerpo con el que abrazarme así y, como mucho, encontraba eso: un cuerpo. Ahora tengo un compañero y puedo reconocer que lo he pasado fatal estos meses. No sólo porque Xavi estaba en Londres y yo aquí, lejos, sino porque me daba miedo de que se quedara en una sensación, un sentimiento que se fuera, que no fuera verdadero. Y, no sé, creo que lo es... y que él también lo cree. Increíble
También quiero contar que a la vez que es así de fácil, a ratos es, como dice el facebook, complicado. Da mucho miedo abrirse, aflojarse tanto. Y no me refiero sólo a lo físico, que también... jajajaja. Quiero decir a ponerse a disposición de lo que pase. Da miedo. ¿
Sabe realmente Xavi todo lo que le estoy dando? Creo que sí... ¿y yo? A ratos tengo mis prontos, mis puntos de fuga que casi lo arruinan todo. Espero no volver a salir corriendo más.
Me lo prometo, se lo prometo a Xavi, pero sé que en cualquier momento me volverá a dar, una noche, un día, esa prisa por buscar, esconderme, entregarme a la carne fácil. No sé... o algo sé, pero ni idea
En estos días tan santos casi no hemos salido de la cama. Nos hemos puesto al día no sólo de sexo y de besos.
Hemos llorado y mucho. Esto podrá sonaros raro, y quizá hasta lo sea, pero es que había que contarse muchas cosas: mis huidas, nuestras verdades, lo que nos hemos negado... incluso cosas del día a día que no te atreves a confesar y un día, así abrazado, cuentas. Yo tenía mis fugas nocturnas, y Xavi unas cuantas historias de Londres, empezando por su
fracaso como estudiante de diseño, una carrera que no parece que pueda continuar, y las cosas que ha tenido que hacer en esa ciudad tan grande para pagarse los gastos. Es menos glamour pero mucha más verdad. Me impresiona este
buscavidas con un corazón tan grande. Un tío capaz de
sobrevivir sin dejar de amar... te quiero, Xavi.